VISION: Nuestro ideal. ¿A dónde queremos llegar ?

“Como Don Bosco, ser una comunidad Inspectorial que vive con radicalidad evangélica su consagración a Dios para ser servidores de los jóvenes en Bolivia, en corresponsabilidad con los laicos.”

MISION: Nuestra razón de ser

“Ser en la Iglesia de Bolivia signos y portadores del amor de Dios a los jóvenes, especialmente a los más pobres”.

VALORES: Nuestro estilo de trabajo

Unión con Dios: Al trabajar por la salvación de la juventud el salesiano vive la experiencia de la paternidad de Dios, y reaviva continuamente la dimensión divina de su actividad: “Sin mí no podéis hacer nada”.

Sentido de Iglesia: De nuestro amor a Cristo nace inseparable el amor a su Iglesia, Pueblo de Dios, centro de unidad y comunión de todas fuerzas que trabajan por el reino.

Predilección por los jóvenes: Nuestra vocación tiene el sello de un don especial de Dios: la predilección por los jóvenes. “Me basta que seáis jóvenes, para que os ame con toda mi alma”.

Amabilidad salesiana: Enviado a los jóvenes por Dios, que es todo caridad, el salesiano es abierto, cordial, y está dispuesto a dar el primer paso y a acoger siempre con bondad, respeto y paciencia.

Espíritu de familia: La casa salesiana se convierte en familia cuando el afecto es correspondido y todos, hermanos y jóvenes, se sienten acogidos y responsables del bien común.

Optimismo y alegría: El salesiano no se deja abatir por las dificultades, pues confía plenamente en el Padre: Nada te turbe, solía repetir Don Bosco.

Trabajo y templanza: El trabajo y la templanza harán florecer la Congregación, en cambio, la búsqueda de comodidades y bienestar material será su muerte.

Creatividad y flexibilidad: El salesiano está llamado a tener el sentido de lo concreto, y presta atención a los signos de los tiempos, convencido de que el Señor también se manifiesta por medio de las situaciones urgentes del momento y de los lugares.